«No busco una
mujer perfecta, porque esa fantasía suele ser más peligrosa que atractiva. Me interesa encontrar una mujer inteligente, sensible, emocionalmente madura y honesta; alguien con vida propia, pero también con disposición real para construir una relación serena, profunda y recíproca. Valoro la conversación, la cultura, la lealtad, la ternura, el respeto por los espacios personales y la capacidad de cuidar la paz del otro. A esta etapa de mi vida no busco que alguien me complete, sino que podamos acompañarnos con dignidad, deseo, complicidad y claridad, sin juegos ambiguos ni promesas vacías.»